Sin vendedores, sin ida y vuelta por WhatsApp y sin listas de precios desactualizadas. En diez segundos ves qué comprar, en qué orden y cuánto sale — con los precios de hoy y solo con lo que hay en stock.
La mayoría de la gente no compra porque no sabe por dónde empezar. Se pierde entre cincuenta productos, no sabe qué le entra en la pieza y termina posponiendo la compra.
Los metros que tenés libres y lo que estás dispuesto a invertir. Nada más.
Primero la estructura, después banco, barra y discos, y al final los accesorios. Nunca al revés: un gimnasio lleno de accesorios y sin rack no sirve para nada.
Cambiás lo que no te guste por otro que cumpla la misma función, y va todo al carrito de una.
Son las dos reglas que manejan el armador, y por eso lo que ves es lo que podés comprar hoy.
Sí. Es el precio de hoy de cada producto, con el descuento por transferencia ya aplicado y el precio con tarjeta al lado. Lo único que se suma después es el envío, que depende de tu código postal y lo ves en el carrito antes de pagar.
Cada producto que tiene reemplazo trae un botón para cambiarlo por otro que cumple la misma función y entra en tu presupuesto. Y una vez en el carrito sacás o agregás lo que quieras.
Sí, a todo el país. El costo se calcula por peso y código postal en el checkout, y hay envío gratis a partir de cierto monto de compra.
Sí, con tarjeta en cuotas sin interés a través de Mercado Pago. Si pagás por transferencia tenés un descuento sobre el total, que es el precio que se muestra en verde.
Sí. Hierro de fundición y pintura al horno antióxido, fabricado por nosotros. Por eso podemos sostener los precios y responder por la garantía sin intermediarios.
Sí, se emite automáticamente al confirmarse el pago y te llega por mail.
Tarda diez segundos, es gratis y no te pedimos ni el mail.
Armar mi gimnasio